martes, 13 de junio de 2017

"PULP FICTION-SURF THEMES" By LOS STOMIAS- Reseña

PULP FICTION-SURF THEMES
By LOS STOMIAS
Mosquito Records
(2017)
Tras más de una década de formación y lanzar uno que otro “singles” y EP por diversas plataformas, además de formar parte de compilatorios “surferos” de distintas partes del globo terráqueo, así como interpretar a Los Yorks en la película nacional “Rocanrol 68”, la banda de revival surf-rock, Los Stomias, por fin estrenan álbum, y de qué manera, regalándonos un verdadero manjar psicodélico al versionar piezas extraídas (y otras no) del “soundtrack” del emblemático film noventero de Quentin Tarantino, “Pulp Fiction”.
Podría resultar poco convincente y hasta algunos podríamos dudar de la creatividad del grupo, al apostar por esta modalidad para presentar un álbum debut, pero la conducción musical a cargo de Eloy Stomia y Antonio Castillo, para recrear cada una de las pistas y añadirles su “corrosivo” y crudo toque personal, matizado con garage-rock, es sencillamente convincente y contundente. Los temas obtienen en algunos casos mayor vigor y un sonido más ruin en comparación a las versiones originales.
De otro lado es auspicioso el aspecto visual del empaque del disco, que complementa a la perfección su contenido musical, con esas atractivas y caóticas ilustraciones de Fernando Castillo y el diseño de Margarita Calle, recreando el arte original del film, dándonos una idea del tratamiento sonoro que Los Stomias le han dado al sonido de las piezas del “soundtrack”.   
La obra sonora, de atmósfera sesentera, ambientada por fuzz, reverbs, instrumentos de vientos, donde se alternan los temas con retazos de diálogos de la película, arranca con la hilarante recitación de Ezequiel 35:15 a cargo de Samuel L. Jackson, antes de sentenciar a sus víctimas, sucedido por la vertiginosa agresividad de “Miserlou”, acompañada por una inquietante y festiva trompeta.  Prosigue el hipnótico fuzz de “Ace Of Spades”, con sus descarnados punteos y ese sonido sucio que emana sus melodías, sin duda estamos ante un abrasivo inicio, que nos coge del cogote de inmediato. Como verás aquí hemos obviado mencionar a los creadores de las piezas originales para centrarnos en lo que escuchamos por parte de Los Stomias.
Las oníricas cuerdas de “Bustin Surfboards” ofrecen momentos más relajados, pero sin dejar de emitir sensaciones psicodélicas, luego las enigmáticas guitarras de “Bullwunkle Part II” seguirán ofreciéndonos instantes para el delirio, así como su sensual saxofón. Los misteriosos punteos de “Out Of Limites”, combinándose con el delirante sonido del farfisa, recrean por momentos ambientaciones tétricas, mientras que las excitantes cuerdas de “Rumble”, nos seducen para ser entregados al estruendo de sus guitarras de influencia blusera y luego los divertidos saxofones de “Comanche” nos inciten hacia el frenesí.
Para el trayecto final de esta adrenalínica aventura que nos conduce hacia un desenfrenado pasado, transcurren la breve “Lonesome Town”, con sus burbujeantes y cálidas guitarras y las cuerdas nostálgicas de “Surf Rider”, ambas enriquecidas en sus texturas por variopintos saxofones.
Excelente disco de estética y sonido “vintage”, cuya arriesgada y presuntuosa propuesta ha salido más que bien librada; sin duda una gran faena la cumplida por Los Stomias con esta entrega, que este sábado 17 de junio tendremos la oportunidad de disfrutarlos en vivo.    

jueves, 8 de junio de 2017

"27 EP"- PEATÓN-Reseña

27 EP
PEATÓN
(2017)
El músico arequipeño, Pablo Pantigozo, colaborador en la banda Fobya y ex Hombre Del Espacio, acaba de lanzar su primera producción en solitario, bajo el nombre Peatón Oficial, donde desarrolla una singular propuesta que sintetiza sus influencias tanto “indie” como electrónicas, plasmadas en un EP de siete piezas, titulado simplemente “27”.
La nostálgica “Feliz Año Nuevo”, inicia la marcha “peatonal” sobre un pavimento electrónico, por donde desfilan ásperos punteos, ráfagas “noise” y hasta oníricas guitarras, siendo quizás el tema que más resume nuestra sentencia inicial sobre la música que realiza Pantigozo. Luego vendrá el sofisticado pop de “Hendidura”, cuya hibrida electrónica ambienta junto a sus ligeros e inquietantes riffs, una gélida tarde minutos antes de la puesta del sol.  
Más sonoridades electrónicas combinándose con distorsiones y una compacta caja de ritmo, que luego se entrelazan con ingenuos y turbios synths, confluyen en la inquieta “Maqueta”, a esta interesante marcha se van agregando guitarras de estética low-fi, tomas ambientales y otras grabaciones ruidosas, haciendo aún más hipnótica su escucha, merced a su yuxtaposición sónica.
La espectral “Mil Años”, goza de interesantes momentos, como al estallar sus guitarras “shoegaze”, surgir arrebatos “noise” o salir expulsados solos de cuerdas a lo Pink Floyd sobre el final de la extensa pieza. Para cerrar, Pantigozo presenta una ondulante guitarra, cuyo rugoso sonido circula en medio de una ambientación frente al mar, con gaviotas incluidas en la descarnada “Se Va”. Así pues, Peatón Oficial transita por diversos senderos sonoros embargados por la nostalgia, que mañana tendremos la oportunidad de apreciar en vivo en el Quinqué, junto a Fobya, Ruidósfera y otras bandas más.       

viernes, 2 de junio de 2017

"LO QUE NO PUDIMOS CAMBIAR" -MI JARDÍN SECRETO-Reseña

LO QUE NO PUDIMOS CAMBIAR
MI JARDÍN SECRETO
Cuaderno Roto Producciones
(2017)
La historia del ahora cuarteto, se remonta al año 2004, cuando Víctor Hugo Vargas (voz), Cristhian Manzanares (batería), Fernando Mora (guitarra principal), José Miguel Castro (bajo) y Diego Bazán (guitarras), formaron parte activa del colectivo Internerds Records, participando en algunos compilados y conciertos de la época.
En el año 2009 lanzarían su primer álbum, “La Ciencia Y El Arte De La Falsificación”, producido por José Javier Castro (El Aire), y contando con David Acuña, como ingeniero de grabación, recibiendo buenos comentarios por parte de la crítica especializada. Sin embargo, al año siguiente tras la partida de José Miguel Castro, quien fue remplazado por Kaboogie, y finalmente la de Diego Bazán, el grupo decide separarse, dedicándose los cuatro integrantes restantes a sus proyectos personales.
A mediados del 2014, Mi Jardín Secreto decide volver a reunirse con la finalidad de crear nuevo material, y este disco es el resultado de tres años de ensayos, presentaciones en vivo y mucho ánimo de revitalizar su propuesta indie-rock, expuesta en su primera entrega.  
La incierta imagen callejera de su portada, donde dos incógnitos personajes en medio de un cruce, y entre semáforos, que no sabemos si se están encontrando con sorpresa, rumbo para confundirse en un efusivo abrazo o están a punto de iniciar un acalorada pelea, refleja algo de esa “amistad” o “pugna” en la que cohabitan sus variopintas sonoridades, donde a diferencia de su antecesor, las piezas de rasgos melódicos y nostálgicos adquieren mayor prominencia (por su cantidad).
Bajo la batuta de Gonzalo Alcalde (líder de Los Protones) en la producción, Mi Jardín Secreto, inicia su disco con “La Importancia De No Hacer Nada”, pista donde los músicos exhiben claramente la influencia surf-rock de su productor, llevándonos a presumir que este nuevo trabajo exhibirá mayores fusiones por esas vertientes sonoras, pero estas suposiciones se caerán junto con la culminación del tema, pues las playeras melodías no regresarán más.
Gonzalo Alcalde (productor), Fernando, Cristhian, Víctor Hugo y Kaboogie
“Los Muertos que Olvidamos”, nos presenta un asedio guitarrero, así como hipnóticas distorsiones. Más vorágine de corrosivas cuerdas y portentosas percusiones se prolongan con la explosiva “Vitamina”, irrumpiendo ráfagas de rasgos “noise”, distorsiones y punteos Sonic Youth, dispuestas a patear todo lo que encuentren en su camino.
La melódica “Hay Tanto Espacio”, con la ensoñadora voz de Susana Cebrian (Gomas), endulzándonos los sentidos, establece un lar para el solaz ante la avalancha de ruidosas cuerdas recibidas, pero el aparente sosiego es algo enturbiado por el asomo de duras guitarras y alternándose el canto con Víctor Hugo Vargas. Más rock-pop melódico prosigue con “Efectos Espaciales” y sus interesantes cambios de ritmo, acelerando y reduciendo la velocidad sonora con propiedad.
Los rasgos melódicos de “Luces de Ciudad”, ya lucen previsibles a este punto, asimismo en la nostálgica “Ya No Hablo Con Voz de Ayer”, pero la inclusión de un sensual saxofón de Jorge Cavero y ásperas guitarras la sacan de su reposada estancia. Sucede lo opuesto con la electroacústica, “Lo Que Los Amigos No Van A Entender”, cuyos endiosados teclados y distorsionados riffs ofrecen un magistral cierre.       
Las vertiginosas (y etéreas) guitarras regresan triunfalmente en “Ellos Viven”, con vaivenes sonoros que se desplazan entre la tempestad y la calma, mutando por diversas sonoridades, incursionando elegantes toques de teclado, distanciándose totalmente de su veloz inicio. En la breve “Infame”, retorna el ruido y las guitarras se encargan de recrear una lucha entre ellas. Mientras que el reflexivo pop-rock de “Nadie Preguntó Por Ti”, con sus excitantes cuerdas oníricas ponen punto final al segundo álbum de Mi Jardín Secreto, que también contó con la participación de los músicos David Acuña, Jimmy Andaluz, Ricardo Canales y Francisco Chirinos.
Finalmente, nos quedamos con los episodios más galopantes, desenfrenados y ácidos de esta producción, pues es allí donde los Mi Jardín Secreto nos cautivan, nos “ahogan” con su marea de guitarras distorsionadas, y disfrutamos al máximo de sus ambientaciones repletas de adrenalina y delirantes en emociones.  

jueves, 25 de mayo de 2017

R1ffm4nn “SINTROPÍA”-Reseña

SINTROPÍA
¡r1ffm4nn!
(2017)
Javier Salinas, “r1ffm4n”, ya nos había sorprendido y cautivado con su transgresora experimentación pop presentada en su proyecto colaborativo con Fernanda Huamán (Alias La Gringa) denominado Kimox, consiguiendo uno de los mejores discos del 2016, “La Vida, [Es] Trilce”; ahora el músico arequipeño prosigue con su obra de influencia DIY, lo-fi y experimental para recopilar en siete piezas (más un tema extra), composiciones que abarcan el periodo 2012-2017, las mismas que pululan entre el caos y la armonía, cohabitando lo bizarro con lo modesto, lo enigmático con lo translúcido, transportándonos de un ambiente a otro sin miramientos. Todo en búsqueda del “sonido propio”.      
Justamente la enigmática “Ser de Grande”, corte inicial del álbum, nos lleva de los orígenes milenarios al presente, con el sonido de unas autóctonas flautas, extraídas de una muestra de la cultura Caral y el audio de unas entrevistas que realizó el compositor a sus alumnos de pintura digital, sobre su futuro, para luego salir a flote unas cuerdas acústicas sobre una ligera marea de enrarecidas sonoridades, semejantes a interferencias. En la enajenada “Squash$h-andion”, Salinas ensaya vocalmente, la reproducción de una caja de ritmo, luego, aparentemente el sampleo de ésta se repite a lo largo de la pieza, transitando sobre ella flautas, cuerdas acústicas, ligeras distorsiones de guitarras y onomatopeyas.
Sobre una contagiosa base rítmica se suceden más melodías chifladas y frenéticas en la psicodélica “Slíquido Mercurio”; Sutiles arpegios y punteos electroacústicos se apoyan sobre sonoridades maquinales, como si Salinas hubiera “sampleado” a un hombre dando martillazos o combazos, en “Cinceltido”, pista que concluye con ambientes tormentosos y explosivos. Prosigue los coloridos riffs de “s1ren4”, pero manchada con esporádicos sonidos lunáticos. Luego vendrán las nostálgicas cuerdas de “Circuit Melting”, cuya delicada textura es atropellada por percusiones programadas, distorsiones, teclados y otros instrumentos que consiguen una caótica ambientación hasta su ruidoso y corrosivo final.
Para la recta final, en la acústica “con TI y con GO”, sus introspectivas cuerdas son desviadas por Salinas en pos de sonidos disonantes, para finalmente regresar al sonido sin retoques y descarnado con el “bonus track”, “Sentido y razón” un cover del tema “Manifiesto” de Víctor Jara, canción que solo está incluida en la versión física del LP. Así pues, tras momentos de caos experimentados a lo largo del disco, todo regresa a su armonía.
Como declara “r1fm4nn”, este disco “es el resultado de algunos años de ensayo/error en la búsqueda del sonido propio”, el cual fue grabado, mezclado en los estudios de Diego la Vie (otro capo de la experimentación arequipeña) y en Musicland de Giancarlo Palao, por su creador, quien también se encargó del diseño de la portada e interiores. Sin duda otro acto genuino y auténtico del músico que esperamos siga entregándonos producciones innovadoras.  

miércoles, 17 de mayo de 2017

"DREAMS"-ASTRONAUT PROJECT

DREAMS
ASTRONAUT PROJECT
(2017)
Este nuevo trabajo de Alberto Zegarra, el hombre que está detrás del proyecto astronauta, no podía tener un mejor marco para su recepción, exposición en los principales medios de comunicación, así como el anuncio de su participación junto a otras bandas peruanas en la próxima edición del festival Primavera Sound Barcelona, a celebrarse en dos semanas.
El sonido de este nuevo álbum nos deja sorprendidos, pues esperábamos por algo más extrovertido tras disfrutar de dos de sus anticipos, la frenética “Future Colors” y la inocente “Inside Of Me”, durante su última presentación en Arequipa (2015), sin embargo, Zegarra nos presenta un sonido todavía más ensoñador e introspectivo que en su debut. Aquí no hay exploraciones por la galaxia pop de rasgos lúdicos e inocentes, ni danzas con “alienígenas”, sino se siguen por esos ambientes nostálgicos ya visitados en su disco debut, donde la expedición se adentra hacia el lado más romántico e íntimo de su autor.  Ya el músico nos había anticipado no tener “intención de querer hacer un género en particular”, por lo que va por donde le guie su inspiración.   
La galaxia pop de Zegarra ahora se traslada a confines más introspectivos
Es así que el disco arranca con la breve “Zeta Reticuli”, pieza que pareciera extraída del “Kid A” (2000) o el “Amnesiac” (2001) de Radiohead; una especie de hibrido, por cuyos cimientos construidos con teclados taciturnos, cansinos pero retumbantes, salen disparados una serie de sonoridades y programaciones espaciales, además de macizas programaciones de percusión.
Introduciéndonos hacia un ambiente espacial dominado por la melancolía, asoma “Dreams”, cautivándonos con su ascendente electrónica, delicada y mágica, pero sobre todo seductora.  Más sonidos que evocan nostalgia aparecen con el pop sintético de “Sueños de Cristal”, cuyo ingenuo toque de “synth” resulta embelesador. Prosigue “Future Colours”, donde Zegarra toma de su pasado Corrosion, para expulsar sonoridades cuasi industriales mutándose con discotequeras, consiguiendo una mixtura de géneros, cuya solida amalgama de samples, guitarras y otros artilugios brindan una pieza compacta.
La etérea “Ella”, con su cariñosa sonoridad electroacústica de rasgos sintéticos, acompañada por un palpitante “loop”, logra uno de los temas más redondos del registro. Sigue “Inside Of Me”, convirtiéndose en un coqueto guiño hacia los parajes más alegres de su primer disco. Luego, unas cuerdas acústicas a las que se le unen imperceptibles líneas de teclados, se perfilan como preludio, esta pieza instrumental recibe el nombre de “To Be Alone pt.1”; su continuación, “To Be Alone pt.2”, acompañada por percusiones etéreas y voces susurrantes, permanece por senderos reflexivos.   
Zegarra añade sonoridades electroacústicas a su pop sintético.
Para el trayecto final, Zegarra extiende su ternura sonora a base de agradables teclados, delicadas programaciones y sutiles percusiones en la melódica “Año Luz”. Mientras que en “Balada De Una Estrella”, coge nuevamente la guitarra para ensayar unos riffs que nos hace evocar al grandioso “Everybody Hurts” de REM. A la marcha emprendida por sus hipnóticas cuerdas, se van sumando teclados, sonidos enigmáticos y una espectral percusión, para finalmente desvanecerse el corte y tras segundos de silencio, asomarse su repaso acústico y concluir con un esplendoroso teclado.
Dreams es una aventura distinta, que a primera vista nos pareció plana, pero conforme la hemos ido explorando una y otra vez, descubrimos una amalgama sonora sólida. Una obra esculpida con paciencia y donde el astronauta nos muestra la infinidad de parajes que aún nos puede llevar a inspeccionar a futuro.   









sábado, 13 de mayo de 2017

PARAÍSO, REVOLUCIONES Y TÚ
Wilder Gonzáles Agreda
Super Space Records
(2017)
Cada acto que nos presenta el músico del distrito limeño de Los Olivos, se ha convertido en una experiencia disímil, perturbadora en “Lima Norte Metamúsica” (2014), cósmica en “Scala Mega Hertz” (2016), donde ya se delineaban sonoridades IDM y trazos ambient que ahora son más pronunciados en este nuevo episodio de la tanática trayectoria de Gonzáles-con el breve "Polykroma" EP (2016) como interludio-.
Wilder explora con sonoridades más minimalistas, planas, pero persistiendo con rasgos abstractos y colindantes con el ambient; es así que en la enigmática “Porno Para Mis Neuronas”,que quizás deba su nombre a los transgresores sonidos que se alternan, suenan semejantes a interferencias cohabitando en un ambiente claustrofóbico, mostrándose como un corolario de lo que será el resto del álbum. Más sonidos enrarecidos, pero en una onda más híbrida, casi líquida, se presentan en “Serenditity”, como una ligera marea de aguas electrónicas, de ruidos sutiles, que susurran al oído.
“Pan Sonic”, tema, quizás a manera de tributo por la reciente muerte de quien fuera uno de los integrantes del proyecto finlandés de ese nombre, Mika Vainio, acaecida el pasado mes de abril, exhibe sonidos introspectivos, muy finos, delicados, casi imperceptibles. Mientras que en “Post Drone-party”, una inocente reproducción de un “casiotone”, se va repitiendo, cual pista “drone”, junto a otros ruidos ambientales que transitan sobre una nebulosa y misteriosa sonoridad, una mezcla entre candor e insania, filtrándose ligeros “feedbacks” de micrófonos, irritables a los oídos.  
Finalmente cierra la extensa “Revolución Crisálida”, cuya inaudible combinación de alarma de carro con grillos (¡¿?!), y otros ruidos lunáticos, ejecutan una marcha en ascenso, hasta que generan un corrosivo sonido, volviendo aún más ruín el panorama.  
Como todo disco de Gonzáles Agreda, una aventura compleja, arriesgada y desafiante. Las alucinaciones sonoras de “Wil Volador”, siguen alzando vuelo por latitudes insospechadas y confusas.

jueves, 4 de mayo de 2017

PARADISO ETERNO
ZETANGAS And The Monsters of Comida III
Bifronte Records
(2017)
Carlos García “Zetangas”, el músico nacional de rock melódico experimental radicado en Suecia, estrena vía Bifronte Records y para libre descarga su cuarto trabajo en solitario, donde el ex Electro Z y Rayobac prosigue esa senda ascendente que exhibe su música con el transcurso de sus discos.
Paradiso Eterno representa un gran salto en cuanto a texturas y versatilidad en la sonoridad de Zetangas, confluyendo guitarras melódicas, “noise” y experimentales, donde su paleta sonora ha adquirido un cautivador cromatismo, merced al empleo de sintetizadores, ya aplicados en su anterior entrega, pero en esta ocasión consolidándose en los primeros planos y no como mero complemento, un arsenal de artilugios electrónicos que están presentes en los diez temas que conforman el disco y que solo una atenta escucha hará apreciar esos esmerados detalles, además  de la exploración por terrenos “noise” y “shoegaze”, incursionado con sonidos más ácidos y rudos. 
Zetangas exhibe una guitarra más "endiablada" en este nuevo monstruo
Este nuevo álbum de Zetangas es un manifiesto de lo que parece ser parte de su credo musical, el de crear pistas de corta duración, tan efectivas y contundentes, que sin embargo pasa desapercibida su brevedad.
Todo se inicia con “New Saigon”, donde un sinuoso bajo abre paso a ese hibrido entre cuerdas y sintetizador, cuasi oriental, que se muestra coqueto e inquietante, además de presentar una serie de filtraciones de voces, para luego uno riffs post-punk nos encandilen y se combinen con las placenteras sonoridades iniciales; siguen las palpitantes secuencias de percusión de “La Grande”, sirviendo de plataforma para el despegue de una serie de cuerdas cálidas, sobrecogedoras y espaciales, entretejidas con artilugios electrónicos y etéreos teclados.  
Si bien los primeros temas guardan semejanzas con sus obras anteriores, es a partir de “Nouva Vita” hasta el final, donde el músico nos presenta sus nuevos trazos sonoros, más afines con el ruido y lo experimental; en el tema antes mencionado, sus siderales guitarras en clave “shoegaze” tienen como compañera una percusión de rasgos industriales, exhibiendo sonidos inéditos en su legajo; por esa senda prosigue “Factory Man” con sus ácidos riffs y enajenadas sonoridades sintéticas, precedidas por hipnóticos sonidos. Aquí Zetangas juega a placer con todo su arsenal sonoro, creando una alucinada pieza.
Una adictiva explosión de guitarras ruidosas y atmosféricas estallan en la concisa “V10S”, mientras que una percusión asfixiante y guitarras zigzagueantes nos arrinconan y cogen sin piedad en la frenética “Lux Boy”, donde psicodelia, “shoegaze” y “noise” son mezcladas para nuestro beneplácito… ¡Qué tal “temón”! Unos agudísimos teclados más una portentosa percusión de reminiscencias vernaculares, resultan perfectas para el solaz en “Paradiso Eterno”, que además se confabulan con unas “embrujadas” cuerdas y otras cristalinas para construir una ambientación enigmática, conduciendo nuestra mente por parajes oníricos. Otra tremenda canción que penetra el alma.   
“Mr.Z”, ¿es acaso una referencia a Zetangas? ¿representa su autobiografía sonora? parece que sí, pues el corte resume perfectamente los sonidos explorados por el músico a lo largo de sus cuatro trabajos solistas, sin duda uno de los más experimentales que haya creado el músico, con un genial desenlace, cuya sonoridad pareciera emular al “monster de comida” dispuesto a devorarnos.
Ojalá podamos tener pronto en esta edición
En “V20M”, sus etéreas y delicadas cuerdas iniciales aliándose con sutiles percusiones transmiten sosiego, pero de pronto su mutación desencadena en una amenazadora marea de distorsiones y otros acosadores ruidos, que resultan perturbadores. Para cerrar, “Z011”, regresan las finas cuerdas con percusiones programadas, donde nuevamente esa apuesta por la metamorfosis sónica se hace presente, recreando una avasalladora marcha de cuerdas volátiles, hasta que sin darnos cuenta se terminó el álbum. 
Sin temor a equivocarnos, estamos ante el mejor disco peruano de lo que va del año, la obra cumbre de Zetangas, un manjar para el amante del ruido y la melodía, que si bien agradecemos su libre descarga nos terminaría de dejar derretidos con su edición física...Discazo.